¿Ha recibido alguna vez una carta o un mensaje de correo electrónico sin firma? ¿No le pareció que faltaba algo? Puede que sí. Algunos utilizamos el correo electrónico para enviar notas rápidas y podemos pensar que no es necesario incluir una firma. Normalmente, el destinatario sabe quién le envía el mensaje.
Pero a medida que aumenta la presencia del correo electrónico en nuestra vida profesional y privada, es más importante saber algo acerca de las personas con las que intercambiamos mensajes. Las firmas de correo electrónico pueden ofrecer información de contacto, establecer el tono de los mensajes y hasta convertirse en una eficaz herramienta de marketing.
La firma es un aspecto habitual e importante de la comunicación que hemos llegado a esperar y valorar. Una firma añade un toque personal y un elemento de sinceridad. Y al igual que nosotros, cada firma es única..
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