Hay muchas buenas razones para prestar atención al formato de los mensajes de correo electrónico:
El formato de los mensajes especifica cómo se muestran el texto y las imágenes. Si la persona que recibe sus mensajes utiliza un sistema de correo electrónico que no pueda descodificar el formato usado, puede que no tenga ningún sentido para ella.
El formato también influye en el tamaño de los mensajes. Si el destinatario del mensaje utiliza una conexión lenta, esos toques de estilo pueden no estar bien considerados. Las imágenes y el formato adicional pueden hacer que el mensaje tenga mayor tamaño, lo que significa que tardarán más tiempo en descargarse.
Por último, los mensajes que reciba pueden ser más o menos efectivos, dependiendo de cómo los vea. Realice este curso para aprender cómo le permite Outlook controlar la manera en que se envían y visualizan los mensajes.