Una contraseña segura es como un candado: impedirá el acceso de la mayoría de la gente, pero al igual que un candado puede romperse. También una contraseña se puede averiguar (muchas personas están siguiendo este curso, por lo que recomendamos que no utilice la contraseña que aparece aquí).
Ninguna contraseña es segura al ciento por ciento: siempre puede adivinarse o averiguarse. No obstante, puede reducir la probabilidad de que ello ocurra utilizando una contraseña segura.
Una contraseña segura no se puede averiguar fácilmente. Siempre que necesite una contraseña, utilice una contraseña segura. Por ejemplo, para iniciar la sesión en el equipo, obtener acceso a una cuenta en el Web o proteger documentos.
Las contraseñas seguras:
- Constan, como mínimo, de siete caracteres.
- Contienen tanto letras mayúsculas como minúsculas, números y un carácter de símbolo entre las posiciones segunda y sexta.
- Parecen una combinación aleatoria de caracteres.
- No tienen caracteres repetidos.
- No tienen caracteres consecutivos, como 1234, abcd o qwerty.
- No forman un patrón, un tema ni una palabra completa (en ningún idioma).
- No utilizan números ni símbolos en lugar de letras parecidas. Por ejemplo, $ en lugar de S o 1 en lugar de l, ya que esto facilita que se averigüe la contraseña.
- No contienen parte del nombre de usuario que da acceso a Internet o a una red.
Cambie las contraseñas con frecuencia, como mínimo entre una y tres veces al trimestre. Cuando cambie una contraseña, asegúrese de que sea totalmente diferente de la anterior y no vuelva a utilizar ningún fragmento de la contraseña antigua.
Tenga cuidado cuando un cuadro de diálogo de Microsoft Windows le pregunte si desea que Windows recuerde la contraseña. Si contesta afirmativamente, está permitiendo en realidad que cualquiera que inicie la sesión en ese equipo tenga acceso al elemento protegido con contraseña.